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martes, 27 de agosto de 2013

BORDÓN, LA SONRISA

Mañana amanecerá mi sonrisa,
iluminarán mi vista deslumbrantes
los dientes que pasearán mis labios
cuando mañana amanezca y despierte.

Mañana endulzaré el océano,
saltaré el Himalaya, un rascacielos treparé,
beberé la tierra y comeré fuego,
mientras deslumbre mi collar de perlas.

Mañana soplaré el humo de la frustración,
beberé cada lágrima, fuerte licor,
desesperación vencida, paciencia en furor,
el pasado en soledad ya se quedó.

Mañana ni huracanes, ni terremotos,
ni tsunamis, ni tormentas, ni volcanes,
humedecerá la leña de mi sonrisa,
porque mientras arda fuerte y sana...

Con ella se consumirá lo imposible,
porque todo es posible caminando sin cabeza,
pero con una sonrisa.



2 comentarios:

Mia dijo...

Precioso poema Alonso. Tu padre nos lo leyó el día antes de llegar a Santiago de Compostela, después de tantos kilómetros caminados y momentos de compañerismo, risas y dolores de pies...y nos emocionó a todos. Con una sonrisa arribamos.
Gracias, Sarah

Alonso Rguez Díaz dijo...

¡Me alegro mucho! Ya me contó mi padre todo lo que disfrutó tanto con vosotros como en la experiencia de hacer el Camino de Santiago. Un saludo